

Alumnado de Tentudía y Hornachos del Programa Programa de Educación, Sensibilización y Gestión Ambiental durante la actividad.
Parece que estamos hablando de un coche ultrarrápido o de un monoplaza de Fórmula 1, pero no. Este titular cuenta el número de residuos recogidos en algo más de una hora por el alumnado del Programa de Educación, Sensibilización y Gestión Ambiental en una de las orillas del embalse de Tentudía, ubicado en el municipio de Calera de León (Badajoz), y que represa las aguas del río Bodión.
La actividad, centrada en la gestión de residuos y la economía circular -una de las materias incluidas en los contenidos del programa- sirvió para convertir la limpieza en un ejercicio de ciencia ciudadana y para que el alumnado manejase una tecnología accesible y pública que permite cuantificar, caracterizar y mapear la basura terrestre (basuraleza) con el fin de identificar sus fuentes y prevenir la contaminación en el agua.
Usando la aplicación Epicollect5, y con un formulario basado en la metodología e-litter, cada residuo quedó registrado por tipo de material, categoría, cantidad, su ubicación GPS y una imagen del mismo realizada con un teléfono móvil.
¿Qué encontramos en Tentudía?

Distribución de los registros en la orilla del embalse de Tentudía, por tipo de material. Fuente: Epicollect5 – MURES Formación Basuraleza.
El grupo recorrió unos 350 metros de orilla. En 1 hora y 20 minutos, hizo más de 80 registros que suman 340 residuos, lo que equivale a casi un residuo por metro. Las colillas fueron el residuo más frecuente, con 112 unidades, seguidas de los pañuelos y servilletas de papel, con 89. También destacan las toallitas húmedas (26) y los envoltorios, vasos, platos y cubiertos de plástico. Esto confirma un uso recreativo del espacio en el que pequeños gestos cotidianos, como fumar o merendar, dejan una huella en el entorno que se va acumulando.

¿Cuáles son las consecuencias para el entorno?
De vuelta al aula, el alumnado reflexionó sobre cuánto tiempo permanecen los residuos más numerosos en el terreno si nadie los recoge. Aunque los tiempos no son exactos y la velocidad real de degradación de un residuo depende de su composición y de condiciones como la exposición al sol, la humedad, la temperatura, el oxígeno disponible o si el residuo está enterrado, a la intemperie o bajo el agua, el mensaje es claro: lo que usamos durante minutos permanece en el medio durante décadas o siglos.
Por ejemplo, la mayoría de las toallitas, además de papel, llevan fibras sintéticas como poliéster o polipropileno en su composición, lo que hace que tarden tanto en degradarse. El plástico, en general, no llega a desaparecer, sino que se fragmenta en microplásticos que acaban en el suelo, en el agua y llegan a la cadena alimentaria. Esto es especialmente importante en un embalse que abastece de agua potable a más de 20.000 habitantes de los municipios que forman parte de la Mancomunidad de Tentudía, según datos de la propia mancomunidad.
La actividad se replicó con alumnado de la edición del programa en Sierra Grande de Hornachos, área donde también recorrieron, bolsa en mano, parte del Embalse de los Molinos de Matachel que abastece de agua potable a una población de 66.000 personas de la comarca.

Un aprendizaje conectado con el territorio
Recoger 340 residuos no resuelve el problema, pero sí lo hace visible. Medir, registrar y analizar los datos ayuda a entender cuál es el origen de la basuraleza y cómo gestionamos los residuos en nuestras casas y pueblos en un sistema económico que, en sus procesos productivos y de consumo, no tiene en cuenta los límites del planeta.
El alumnado aprende y experimenta metodologías participativas con las que, no solo adquieren conocimientos, sino que desarrollan competencias para poder pasar a la acción en su territorio y entorno más cercano.
Economía circular: el residuo como recurso
Transitar hacia modelos de economía circulares que, desde el inicio, generen menos residuos es una de las corrientes actuales. Precisamente, la sesión terminó con algunos conceptos clave sobre economía circular y gestión de residuos adaptados a la realidad de su zona.
Se repasó la normativa actual, que aunque ya debería estar aplicándose en todo el Estado español, aún no se cumple en muchos aspectos. Se habló especialmente de la materia orgánica, una parte muy importante de nuestra basura que, bien separada, puede volver a ser un recurso en forma de compost.
Los dos municipios donde se han impartido las sesiones presenciales del curso ya separan la fracción orgánica. En Hornachos, la recogida selectiva de orgánica empezó a implantarse en 2025. Por su parte, en Segura de León funciona además un sistema puerta a puerta desde 2023.
La experiencia demuestra que el modelo de recogida influye mucho en los resultados. Cuando los contenedores están abiertos, acaban recibiendo todo tipo de residuos que no corresponden, lo que dificulta o impide reciclar la materia orgánica y anula el esfuerzo de quienes separan bien. Con contenedores cerrados, que se abren con llave o tarjeta electrónica, los residuos impropios se reducen y la materia orgánica recogida es mucho más limpia y de mayor calidad.
El sistema puerta a puerta es el que más fomenta la responsabilidad individual. Los municipios que lo aplican recuperan entre el 60 % y el 85 % de sus residuos, muy por encima de los contenedores en la calle.
Los datos de la actividad en el Embalse de Tentudía han sido recopilados con metodologías y aplicaciones basadas en la ciencia ciudadana. Los datos son públicos y cualquiera puede consultarlos en el proyecto MURES Formación Basuraleza.
- Más información sobre la metodología: e-litter (CENEAM – MITECO).
- Más información sobre la plataforma móvil de recopilación de datos: Epicollect5
Proyecto MURES Municipios resilientes
El Programa de Educación, Sensibilización y Gestión Ambiental se enmarca en el proyecto MURES Municipios Resilientes, desarrollado por Área Funcional de Desarrollo Rural, Reto Demográfico y Turismo de la Diputación de Badajoz. Está Cofinanciado al 90% por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, a través de la Orden TED/1358/2021, de 1 de diciembre (Convocatoria 2024) para la financiación de proyectos innovadores para la transformación territorial y la lucha contra la despoblación.
Tiene como ámbito de aplicación 24 municipios localizados en cinco zonas forestales -Sierra Grande de Hornachos, Sierra de San Pedro, Los Montes, La Siberia y Tentudía- caracterizadas por su alto riesgo de incendio, mayoritariamente incluidas en la Red Natura 2000 y conformada por municipios menores de 5.000 habitantes.


