Diseñar una metodología es solo el primer paso. Para saber si realmente funciona es necesario ponerla en práctica, observar cómo responde a diferentes contextos y seguir aprendiendo junto a quienes la utilizan.
Con ese objetivo, la siguiente fase de HORTI-ASD consistió en formar a los equipos profesionales de las entidades participantes y acompañarlos en la implementación de las actividades del manual en sus propios centros.
Más que transmitir contenidos teóricos, la formación pretendía construir una mirada compartida sobre el potencial de la horticultura social y terapéutica y generar confianza en los equipos para adaptar las propuestas a la realidad de cada grupo.
Comprender: una base metodológica común
La primera parte del proceso consistió en una formación online dirigida a profesionales de la Federación Autismo Castilla y León y de Diversamente.
Durante esta sesión se presentó el enfoque metodológico del manual, abordando aspectos como el papel del huerto como herramienta de intervención, los criterios de diseño de las actividades, la secuencia metodológica y las adaptaciones según los distintos niveles de apoyo.
Aunque se repasaron los principios básicos de la agroecología y el manejo ecológico del huerto en contextos de intervención, el objetivo no era aprender técnicas de cultivo, sino comprender cómo utilizar el huerto para trabajar la autonomía, la participación, la comunicación y otras competencias en un contexto natural y significativo.
Aplicar: del manual al huerto
Tras la formación online comenzó la fase de implementación en los centros participantes. Lejos de plantear una aplicación idéntica del manual, el objetivo fue adaptar la metodología a la realidad de cada entidad.
Para ello, desde Germinando mantuvimos reuniones de trabajo con cada uno de los centros participantes de la Federación Autismo Castilla y León. En estos encuentros analizamos conjuntamente las características de los espacios disponibles, las personas participantes, los proyectos de huerto que ya estaban en marcha y los objetivos de intervención de cada equipo.
A partir de este trabajo conjunto, seleccionamos y adaptamos las propuestas del manual para que respondieran a las necesidades concretas de cada centro y, al mismo tiempo, sirvieran para reforzar y dar continuidad a los proyectos de horticultura que ya estaban desarrollando.
De forma paralela, la entidad italiana Diversamente llevó a cabo el mismo proceso de adaptación e implementación, ajustando las actividades al contexto y a las características de las personas participantes.
La metodología de HORTI ASD no pretende proponer actividades rígidas, sino un marco de trabajo flexible que permita adaptar las propuestas a diferentes espacios, equipos profesionales y necesidades de apoyo.
Cuatro experiencias, una misma metodología
Las actividades desarrolladas en los centros mostraron que una misma propuesta metodológica puede traducirse en experiencias muy distintas sin perder su coherencia:

LEÓN
Crear un bancal de aromáticas para trabajar todo el año
En la Asociación Autismo León acompañamos la creación de un bancal de plantas aromáticas y flores concebid. El objetivo fue crear un espacio que pueda utilizarse en futuras intervenciones para el cuidado de las plantas y el desarrollo de talleres sencillos, como la elaboración de saquitos aromáticos, infusiones o jabones, incorporando además flores que contribuyen a favorecer la biodiversidad del huerto.

ÁVILA
Explorar los sentidos para construir un espacio biodiverso
En la Asociación Autismo Ávila la actividad se centró en la creación de un espacio biodiverso combinando plantas aromáticas, flores y algunos cultivos de verano. La propuesta comenzó con una exploración sensorial de olores, colores y texturas, que permitió reconocer las distintas especies antes de la plantación. A partir de esta experiencia se construyó un espacio pensado para favorecer la biodiversidad del huerto y que, al mismo tiempo, sirva como recurso para futuras actividades de estimulación sensorial, cuidado de las plantas y bienestar.

SEGOVIA
Una intervención individualizada para poner en marcha la huerta de verano
En la Asociación Autismo Segovia la actividad se desarrolló de forma individualizada, adaptando el ritmo y los apoyos a una única persona participante. A través del uso de planos e imágenes como apoyos visuales, se trabajó la puesta a punto de la huerta de verano, desde la preparación del bancal hasta la plantación de los cultivos. La sesión puso de manifiesto cómo una misma propuesta metodológica puede ajustarse a las necesidades específicas de cada persona, favoreciendo la participación activa en todas las fases del proceso.

SALAMANCA
Planificar la huerta de verano con apoyos visuales
En la Asociación Ariadna (Salamanca) trabajamos en la puesta a punto de la huerta de verano mediante la preparación de los bancales y la plantación organizada de cultivos de temporada. Los planos de plantación sirvieron como apoyo visual para estructurar toda la secuencia de trabajo (preparación del suelo, abonado, distribución de las plantas, plantación, acolchado y riego) facilitando la comprensión de la tarea y la participación de personas con diferentes necesidades de apoyo.
Compartir: aprender de la experiencia
El proceso no terminó con la realización de las actividades. En una segunda sesión online, los equipos profesionales compartieron los resultados de las experiencias, analizaron las adaptaciones realizadas y reflexionaron conjuntamente sobre las dificultades encontradas, las soluciones aplicadas y los aspectos que podían mejorarse.
Este intercambio permitió convertir cuatro experiencias locales en conocimiento compartido, enriqueciendo tanto el manual como la propia práctica profesional de las entidades participantes.
Lo que hemos aprendido
- La fase de pilotaje confirmó que la metodología propuesta es suficientemente flexible para adaptarse a contextos, espacios y perfiles muy diferentes.
- También puso de manifiesto la importancia del acompañamiento a los equipos profesionales (sobre todo al principio de la implementacion de un proyecto de HJST), del uso de apoyos visuales, de la secuenciación de las tareas y de la posibilidad de ofrecer distintos niveles de participación dentro de una misma actividad.
- En definitiva, el manual dejó de ser un documento para convertirse en una herramienta de trabajo validada en situaciones reales, construida gracias a la experiencia compartida entre profesionales, personas participantes y entidades colaboradoras.


