El proyecto BIOINSUMAD completa su primerafase de diseño para fomentar la regeneración del suelo en las huertas madrileñas

Tras varios meses de trabajo de campo, visitas técnicas, intercambio de experiencias y una jornada abierta al sector agroecológico, hemos completado la fase de preparación del Grupo Operativo Potencial (GOP) BIOINSUMAD, un proyecto de innovación en el que, junto a la Fundación General Universidad de Alcalá (FGUA) y La Huerta de Abril en Bustarviejo, queremos investigar cómo mejorar la fertilidad del suelo y reducir la dependencia de fertilizantes comerciales en las huertas agroecológicas de la Comunidad de Madrid.

Un problema que ya afecta a las huertas madrileñas

La Comunidad de Madrid, como el resto de la cuenca mediterránea, es un territorio especialmente expuesto al cambio climático: sequías más largas, olas de calor y una progresiva degradación del suelo agrícola que se suma al desgaste propio del manejo convencional (pérdida de materia orgánica, compactación, menor biodiversidad edáfica). Este deterioro golpea sobre todo a las explotaciones pequeñas y medianas que sostienen buena parte del tejido agroecológico de la región, que además afrontan el encarecimiento constante de los fertilizantes ecológicos certificados.

BIOINSUMAD nace para responder a la doble presión ambiental y económica con una alternativa de bajo coste que las propias explotaciones puedan producir, replicar y adaptar a su escala.

Biochar y biofermentos: una combinación con mucho potencial

El biochar -un material derivado de la pirólisis de restos vegetales- lleva años ganando terreno como enmienda de suelo por su capacidad para mejorar la estructura, retener agua y ofrecer refugio a microorganismos beneficiosos. Sin embargo, aplicado sin tratar puede provocar un efecto no deseado: su elevada porosidad absorbe temporalmente el nitrógeno del suelo, compitiendo con las propias plantas por este nutriente.

BIOINSUMAD explora una vía para resolver esta limitación: inocular el biochar con biofermentos -bioinsumos obtenidos por fermentación, de bajo coste y fácil elaboración- antes de aplicarlo al terreno. La hipótesis de partida es que los microorganismos del fermento colonizan los poros del biochar y lo «preactivan», potenciando desde las primeras semanas sus beneficios sobre la fertilidad del suelo.

Ambas tecnologías cuentan por separado con buena literatura científica. En ese sentido, los ensayos previos con biochar en huertas mediterráneas ya han registrado incrementos de peso superiores al 30% en cultivos como el rabanito o el pimiento, y cercanos al 100% en lechuga, pero su combinación apenas se ha ensayado, y mucho menos en condiciones mediterráneas y a la escala de una huerta profesional. Ese es, precisamente, el vacío que BIOINSUMAD quiere cubrir.

Varios meses de trabajo de campo antes del primer ensayo

Detrás de esta fase de diseño ha habido un trabajo intenso de coordinación entre las tres entidades que integramos el Grupo Operativo: Germinando, como entidad coordinadora del proyecto que aporta la capacidad técnica en el diseño y el trabajo de campo; la Fundación General Universidad de Alcalá (FGUA), que investiga la aplicación de biochar en huertas mediterráneas desde 2017; y La Huerta de Abril, una finca agroecológica ubicada en Bustarviejo, que opera como banco de pruebas. A ellos se ha sumado la colaboración externa de Juan Francisco López, especialista en biofertilización microbiana y bioinsumos fermentados.

Entre los meses de julio y agosto, realizamos diferentes recorridos técnicos en la finca piloto para caracterizar el suelo, el sistema de riego y las rotaciones de los cultivos. Junto al especialista en biofermentos, también investigamos el potencial de varios diseños experimentales: qué tratamientos comparar, con qué dosis y sobre qué parcelas. El proceso incluyó además visitas inspiradoras a potenciales proveedores de biochar, así como a otros proyectos que ya incluyen entre sus manejos el uso de bioferementos.

Una jornada para compartir el proyecto con el sector

Otro de los hitos del proyecto fue la organización de una jornada técnica abierta y online bajo el título La apuesta de BIOINSUMAD para aumentar la eficiencia productiva y fortalecer la sostenibilidad económica y ambiental de las producciones agroecológicas, en la que participaron 32 personas vinculadas al sector agroecológico madrileño. La sesión, conducida por Helena Sánchez Pérez, coordinadora del proyecto por parte de Germinando, contó con las intervenciones de Juan Francisco López (biofermentos), Francisco Miguel González (biochar) y la técnica de proyectos de la FGUA, Carlota Arroyo, además de la participación de Christian González Aceña -propietario de La Huerta de Abril-, que compartió su experiencia como agricultor y anfitrión de la finca piloto.

La sesión se cerró con un turno de preguntas y debate con las personas asistentes, reflejo del interés que despierta esta línea de trabajo entre productoras y técnicos del sector. Ese interés se ha traducido ya en el respaldo explícito de dos explotaciones profesionales de la Unión de Huertas Agroecológicas de Madrid (UHAM), Huerta Pepines y Tomaté la Huerta, que han manifestado formalmente su apoyo al proyecto y su disposición a colaborar en próximas fases.

Hacia la fase de ejecución

La finalización de esta primera etapa, subvencionada por un importe de 5.380€ cofinanciados al 80 % por la Unión Europea, a través del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER), al 2% por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y al 18% por fondos de la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior de la Comunidad de Madrid, supone tener listo el diseño experimental por lo que nos estamos preparando ya para presentarnos a la futura convocatoria de Grupos Operativos de ejecución (GO), que permitirá desplegar el sistema de biofertilización en campo durante varias campañas agrícolas, comparar sus resultados frente a los fertilizantes ecológicos comerciales y traducir el conocimiento generado en protocolos replicables para el conjunto del sector agroecológico madrileño.

BIOINSUMAD se suma a nuestra cartera de proyectos dentro del servicio de investigación, desarrollo e innovación aplicada al sector agroalimentario dedicados a explorar nuevas herramientas para una agricultura más resiliente frente al cambio climático, además de poner en marcha prácticas regenerativas.