Nuestra compañera Andrea Estrella Torres participa desde hace unos meses en el podcast “El Jardín de las Hespérides”, un espacio mensual de educación ambiental impulsado por el docente Juan Carlos Navarro y el periodista José Antonio Rivero. En esta primera colaboración, el foco ha estado en el proyecto Enredándonos, impulsado por Tangente y Cerai del que Andrea forma parte del equipo técnico, y en compartir algunos de los principales resultados del primer diagnóstico estatal sobre agroecología y cultura alimentaria escolar.
El punto de partida es claro: en muchas escuelas están ocurriendo cosas muy relevantes en torno a los huertos escolares, la alimentación y la agroecología. Sin embargo, estas iniciativas suelen desarrollarse de forma dispersa, con poca visibilidad y, en muchos casos, sostenidas por el compromiso individual del profesorado. Enredándonos surge precisamente para responder a esta situación, con el objetivo de investigar, mapear y analizar qué está pasando realmente en los centros educativos a nivel estatal.
Uno de los principales resultados del diagnóstico es especialmente significativo: se han identificado más de 4.400 centros educativos con huerto escolar, con una estimación que sitúa la cifra real entre 5.000 y 6.000 centros en todo el Estado. Esto confirma que no estamos ante experiencias aisladas, sino ante una realidad ampliamente extendida. Sin embargo, el diagnóstico también evidencia un reto clave: el problema no es la falta de iniciativas, sino la falta de condiciones estructurales que permitan consolidarlas. Existen proyectos muy sólidos, integrados en el proyecto educativo de centro y conectados con su territorio, pero también muchos otros que dependen de una sola persona y cuya continuidad no está garantizada.
Sin embargo, el diagnóstico también evidencia un reto clave: el problema no es la falta de iniciativas, sino la falta de condiciones estructurales que permitan consolidarlas. Existen proyectos muy sólidos, integrados en el proyecto educativo de centro y conectados con su territorio, pero también muchos otros que dependen de una sola persona y cuya continuidad no está garantizada. En este sentido, el sistema educativo aún no ha terminado de reconocer ni de acompañar una práctica que ya está ocurriendo en las escuelas.
Este primer episodio permite situar el punto de partida: hay una base sólida, diversa y activa. La cuestión ahora es cómo sostenerla, ampliarla y dotarla de marco. ¡Te invitamos a escuchar el episodio completo!






