Durante el mes de junio, hemos terminado la primera fase del proyecto ‘Semillas por el clima’, en la que el alumnado de 4º, 5º y 6º de primaria ha investigado sobre la relación entre el clima y las plantas que cultivamos en nuestros huertos. 

En este proyecto, el alumnado se convierte en un equipo científico, y se van siguiendo paso a paso todas las etapas de una verdadera investigación.

El experimento comenzó con el planteamiento de hipótesis y el diseño experimental. Después, cada aula ha cultivado una variedad tradicional de leguminosa (judías o guisantes), y ha tomado datos de la germinación y crecimiento de las plantas durante más de un mes. También se instaló en cada centro un termómetro con el que se registraron las temperaturas máximas y mínimas.

En la última sesión, cada grupo de investigación ha analizado los datos de crecimiento y germinación, contrastándolos con los cambios en las temperaturas máximas y mínimas. 

A partir de este sencillo experimento, han podido llegar a interesantes conclusiones sobre cómo la temperatura afecta a la germinación y el crecimiento, cuál es la temperatura mínima para que empiecen a germinar y cuál es la temperatura óptima para cada cultivo. También han surgido debates sobre qué pasaría si subiera mucho la temperatura o los cambios fueran más drásticos. 

Como conclusión, en una sesión marcada por la ola de calor de junio, una alumna exclamaba: ¡Cómo esto siga así vamos a tener que comer cactus!

Compartimos un pequeño resumen visual, en el que el propio alumnado comparte sus aprendizajes y experiencias durante estos meses. 

Esperamos que os guste.

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